Para aplicar la radiofrecuencia facial, lo primero que harán nuestros expertos de Grupostop es hacer un estudio para identificar cuál es el tratamiento que se ajusta mejor a tus necesidades. Una vez se haya decidido trabajar a través de la radiofrecuencia, deberás acudir al centro con la cara totalmente limpia y libre de cualquier producto o maquillaje.
El profesional procederá a hacer una limpieza profunda de la piel de tu rostro, a través de los productos más adecuados y de primera calidad. Entonces se delimitará toda el área de tu rostro en el que se trabajará con el tratamiento y se aplicará el gel para comenzar a trabajar en el cuidado de tu rostro.
Pasaremos el aparato de radiofrecuencia por la zona deseada hasta que se consiga la temperatura ideal, para que tu piel comience a producir colágeno por ella misma. Lo único que sentirás es una ligera sensación de calor, pero en ningún momento el tratamiento será doloroso.
Como estamos trabajando en las capas más profundas de la piel, en las que no hay sensibilidad, el calor trabajará en tu rostro, sin que tú notes molestias. Al terminar el tratamiento en cada una de las zonas de tu rostro podrás volver a casa tranquilamente, sin necesitar un tiempo de recuperación.
Cuando salgas de la primera sesión notarás unos resultados muy leves, ya que estos suelen aparecer a partir de la segunda consulta, que se programa dos semanas después. Para poder obtener unos resultados definitivos será necesario que practiquemos entre 4 y 8 veces la radiofrecuencia en tu rostro.
Una vez termines el proceso, podrás disfrutar de los resultados durante 2 años, como mínimo, dependiendo de cómo sea tu piel y cómo reciba tu cuerpo el tratamiento. Al ser un tratamiento muy poco invasivo, no notarás ninguna molestia, pero ha habido casos en los que los pacientes han sentido una ligera inflamación o enrojecimiento, que suele durar menos de una semana.